miércoles, diciembre 02, 2009

No es cierto que estamos tan separados del cielo, sencillamente no es posible, si bien hay grandes diferencias entre el azul invernal y el gris concreto yo estoy cierto de que sólo es necesario levantar el brazo y estirarlo con fuerza para poder tocar ese vasto espacio.

Hace eones los humanos transitaban libres como las nubes por la tierra que lo único gris que tenía eran las gruesas nubes cargadas de lluvia.

Y el volvernos sedentarios también nos volvió amargos y envidiosos para con las que antaño fueron compañeras de viaje, así la separación entre cielo y humanos comenzó, hoy, pocos voltean a ver los majestuosos cielos, algunos porque se acostumbraron a ver natas por cielos y otros porque están embelesados con una caja de mil colores que ahora hasta en el coche pueden llevar.

Millones de años tardó la naturaleza en volvernos corredores, sagaces cazadores que miraban el cielo en busca de respuesta y consuelo y hoy quizá nos lleve unas cuantas generaciones volver a estos cazadores en bestias de pastoreo, gordas, grasientas, rumiando imágenes que no existen. . . . vendrán los lobos y nos encontrarán flácidos e idiotizados y el festín no tendrá fin.

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martes, noviembre 24, 2009

Los Fresnos

No bien se desnudaron completamente, una vez más, pudorosos, cubren sus ramas con verdes brotes mientras el cielo en lo alto arde entre blancos y rojos.

Pequeñas islas se desvanecen bajo el azul profundo y emprenden lentamente el viaje a nadie sabe dónde.

Las frías corrientes avanzan perezosas hacia el gran valle y el Sol se regocija de calentar inclemente las vacías calles de la gran ciudad.

Mientras, yo camino pisando hojas, absorbiendo su crujir y exhalando pequeños trozos de hojas por mi nariz, de vez en vez algún pedazo se me atora y estornudo con fuerza sólo para saber si existe alguien más . . . el silencio me envuelve y observo los pájaros emprender el vuelo, sé que más adelante encontraré un perro y que me seguirá unos cientos de metros . . .

El fuego en el cielo se extingue y pronto todo será negro, suspiro . . .

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jueves, noviembre 12, 2009

Estoy a punto de romper ciertos paradigmas y me invade el característico miedo y parálisis, estos pasos son ciertamente, los más difíciles de dar.

Es, literalmente, arrastrar viejas ideas y obligarse a soltarlas, me da miedo lo que sigue y de repente quisiera seguir como hasta hace unas millas, lo maravilloso es que no hay vuelta atrás, aún cuando pudiese volver sobre mis pasos no hay manera de que permanezca en ese lugar, es imposible, así que habrá que abrir grande la boca y aspirar profundo, dar los pasos y ver qué es lo que pasa.

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jueves, noviembre 05, 2009

En lo alto el viento y las nubes se funden en amoroso abrazo y forman mágicas figuras que cuentan de la vida, del amor y las estrellas.

Hay días en los que llueven risas y otros en los que llueven lágrimas, se mueven, se mecen, se escuchan sus sonidos y la tierra tiembla.

En la intimidad de la noche a veces son sorprendidos por los fugaces rayos y al coro se agrega el celoso trueno.

Así los días, así las noches.

Y yo sentado en un viejo tronco veo dragones en el cielo.

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domingo, noviembre 01, 2009

Las palabras se agolpan, se juntan, se apretujan unas a otras y se pulverizan lentamente, son las letras las que resbalan perezosas por las curvilíneas paredes del gran reloj de arena y poco a poco se hunden en la inmensidad del mar blanco, una a una bajan y, nuevamente, forman palabras que pesadamente caen del otro lado, a veces coherentes muchas otras informes. . .

Al caer se despedazan y en una de esas el reloj gira y el proceso continúa una vez más pero esta vez al revés y es lo mismo pero no lo es.

Nuevamente se despedazan, se pulverizan y vuelven a formar ideas, poemas que duran el suspiro entre su nacimiento y la caída con sus hermanas y así los siglos. . .

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viernes, octubre 30, 2009

Me duelen los ojos
me sangran los oídos
mis manos se queman
mi pecho implota.

El silencio me abarca
el dolor me consume
son los rastros de tu ausencia
es la maldita distancia.

Quisiera ver nada
sumergirme en el silencio profundo y denso
o perderme en los cuerpos
en los besos silentes
en los cuerpos anónimos
en los pechos turgentes.

Quiero silencio.

Quiero tus brazos cubriendo mi cuerpo
quiero tus palabras resonando en mi pecho
quiero tu aroma impregnado en mis dedos.

Quiero silencio.

Un instante de paz
escuchar la lluvia
el viento cantar.

Será que es octubre y empieza noviembre
serán mis muertos.

Será el sereno
¡te quiero besar!

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martes, octubre 27, 2009

En realidad no me duele la muerte sino la ausencia . . .

Y quizá suene estúpido pero no es lo mismo, sé que la muerte es el grandioso renacer en otro espacio, en otro tiempo y que nos volveremos a encontrar, vestidos de otra manera, un poco más experimentados, sé que departiremos viandas en ese maravilloso lugar y que nuestra plática será franca y duradera, juntos estaremos y planearemos la nueva venida, todo eso lo sé y lo agradezco . . . es nomás que no comprendo.

Sé que está bien, de hecho estoy cierto de que está mejor, pero esta ausencia física, este escuchar su voz y no poder darle el beso en su cabeza llena de canas es lo que me tiene de esta manera y hoy es Doña Tere como ayer fue mi Abuelito como mañana será el que sigue.

Alguna vez lo dije, este dolor es como la marea, unas entra como un poderoso Tsunami que arrasa con todo, otros es como las suaves olas que lamen lentamente la gran playa.

Pero aún con todo duele.

Este dolor dejará de ser agudo y se convertirá en un suave y dulce recuerdo que quizá arranque lágrimas pero ya no será de dolor sino de agradecimiento por haber compartido.

Tengo media botella de un buen vino abierta y nadie para tomarlo conmigo. . . .

Así es la vida . . .

Hay que aprender que muchas veces los tragos, dulces y amargos, hay que pasarlos solos.