jueves, marzo 25, 2010

En este abrazo milenario nos fundimos y crecimos separados y así como fuimos uno, la distancia es sólo un respiro antes del siguiente beso, no importa nada, tu verdadero nombre corre en mis venas y aunque este cuerpo no me alcance para tenerte nuevamente entre mis brazos, cuando despertemos de este sueño tus labios regresarán a los míos.

1 comentario:

pau peña dijo...

Este me encanta.